Feminista dijo alto al aborto
No es fácil encontrar a una persona que ha practicado abortos durante veinticinco años, que decide dejarlo y que acepta hablar de su decisión. La médico italiana Rossana Cirillo fue una de las fundadoras del colectivo feminista de “Il Manifesto”; sus conviciones ideológicas la llevaron a pasar unos meses en Nicaragua con el Frente Sandinista.Su determinación de romper con la práctica del aborto no se debe a una conversión religiosa, sino a que “ya no podía más”. En una larga entrevista publicada por Il Giornale (4 de diciembre de 2006) lo explica: “ he empezado a no creer ya en las ideologías, sino a dar importancia a lo que sentía como verdadero, a aquello que es justo y que me hace estar bien”. Después de un curso de meditación tibetana en la que se vio obligada a “estar con ella misma”, tomó la decisión.
Pienso que esta dramática experiencia confirma que no hacen falta "discursos religiosos" para comprender el daño intrínseco que provoca el aborto, también a quien lo practica. La médico italiana acabó asqueada y solo se liberó cuando mandó a paseo el andamio ideológico.
